México y el FICCI 65: una alianza que fortalece la industria audiovisual
Por María Zuleta y Natalia Yáñez
La presencia de México en el FICCI 65 confirmó algo que no es nuevo, pero sí cada vez más evidente: la relación entre el país y el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias no es solo de participación, sino de construcción conjunta dentro de la industria audiovisual latinoamericana. A través de espacios de exhibición, formación y diálogo, el cine mexicano se posicionó como uno de los protagonistas de esta edición.
En el marco del festival, realizado del 14 al 19 de abril de 2026, esta participación se tradujo en una presencia activa en múltiples escenarios del evento, consolidando una alianza con Colombia orientada al fortalecimiento de la promoción, circulación y desarrollo del cine en la región.
Desde sus inicios, México ha sido parte del festival, y en esta edición su presencia se extendió a distintos espacios académicos y de programación. Además, el miércoles 16 de abril de 2026 se llevó a cabo el encuentro “El cine también nos une: Colombia y México, una historia compartida”, en alianza con la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano, como un espacio de reflexión sobre los vínculos culturales entre ambos países.
La participación mexicana también se consolidó en el ámbito de la formación y la industria. Programas como el Ópera Prima Lab —realizado en alianza con Netflix— contaron con la participación de la productora mexicana Diandra Arriaga como mentora, mientras que iniciativas como AnimaFICCI, desarrolladas junto al Gobierno de Zapopan, impulsaron el desarrollo de proyectos animados y el intercambio de conocimientos entre creadores.
En paralelo, el Programa de Industria del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias reunió a actores clave del sector audiovisual mexicano como David Barraza, Pablo Guisa y Esteban Vidal, quienes participaron en espacios de networking, desarrollo de proyectos y discusión sobre el estado del cine en la región.
En este contexto, Barraza destacó la relevancia del festival como punto de encuentro para la industria latinoamericana: “Es un espacio de unión entre muchos creadores de Latinoamérica e Hispanoamérica… esa mezcla de miradas es justamente lo que debemos buscar en estos espacios”.
En el ámbito artístico, México tuvo un desempeño sobresaliente en la Competencia Iberoamericana de Largometraje. La película Lo demás es ruido (2026), dirigida por Nicolás Pereda, se alzó con el premio a Mejor Largometraje y el reconocimiento a Mejor Interpretación para Teresita Sánchez, consolidándose como la principal ganadora de la categoría. Por su parte, Chicas tristes (2026), de Fernanda Tovar, recibió el Gran Premio del Jurado, destacándose como una de las obras más relevantes de la edición.
Academia e industria: diálogos que cruzan fronteras
La participación de realizadores mexicanos en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias amplió las conversaciones en torno al cine, la formación y las dinámicas de la industria en la región.
Durante su intervención en el CorozoTime, Fernanda Tovar destacó la magnitud del festival y la respuesta del público, subrayando su papel como punto de encuentro para el cine iberoamericano.
Por su parte, el director Nicolás Pereda, además de participar en la competencia oficial y asumir un rol como mentor, reflexionó sobre los procesos creativos y los vínculos culturales entre ambos países. “Hay una cercanía muy natural entre México y Colombia, no solo en lo cultural sino en la forma en que pensamos y hacemos cine. Eso facilita mucho los procesos de colaboración”, señaló.
El FICCI 65 también fue escenario de espacios académicos y formativos con participación mexicana. En el Salón NIDO del Palacio de la Proclamación, la directora de arte Karla Velásquez lideró la charla “Un mundo de garabatos: creando historias animadas desde el concept art”, donde abordó el trabajo colaborativo en la construcción visual. Por su parte, el taller “Terror sin VISA: el cine fantástico latinoamericano hoy”, con Ignacio García Cucucovich y Pablo Guisa, destacó el valor de las narrativas locales, los mitos y las tradiciones como elementos clave para la proyección internacional del cine de género.
En estos espacios, distintas voces coincidieron en la relevancia del FICCI como escenario de articulación para la industria cinematográfica latinoamericana. El festival no solo funciona como vitrina de exhibición, sino como un punto de encuentro que impulsa el diálogo creativo, el desarrollo de proyectos y la consolidación de redes de colaboración en la región.
Más allá de la programación y los espacios de industria, la participación de México también incluyó una agenda cultural desarrollada durante el festival, realizado del 14 al 19 de abril de 2026, que integró elementos como la gastronomía, el arte y las tradiciones, fortaleciendo el intercambio cultural entre ambos países.
De esta manera, la presencia de México en el FICCI 65 no solo evidenció su solidez dentro del panorama cinematográfico iberoamericano, sino que consolidó una alianza estratégica con Colombia, proyectada hacia el fortalecimiento de la industria audiovisual y el intercambio cultural en la región.
Mayor información:
Angie Sierra - 3176433282
Prensa FICCI