Viaje a la Explotación
En la Barcelona de los años setenta, migrantes marroquíes llegan a las estaciones de tren. A partir de imágenes de sus rostros y sus maletas, de los barrios marginales donde se instalan y de testimonios sonoros sobre sus experiencias vividas, la película denuncia las condiciones de discriminación y precariedad que enfrentan en su búsqueda de trabajo.
Realizada por el Colectivo SPA en los últimos años del franquismo, Viaje a la explotación forma parte de un cine militante rodado y distribuido en la clandestinidad catalana. Con cámaras de 16 mm y una práctica colectiva, estas películas buscaron contradecir las imágenes oficiales de la dictadura y convertir el cine en una herramienta de lucha y organización política.
Laura Alhach
En Barcelona surgió un colectivo de realización vinculado al equipo de gestión de la CDC, cuyas películas se agruparon bajo la denominación de Cooperativa de Cine Alternativo (CCA). Entre estas producciones se encuentran las realizadas por el colectivo conocido como Grupo de Hospitalet que, sin firma, realizaron una obra atribuida al conjunto de sus integrantes: Bartomeu Vilà, Rosa Babi, Joan Simó y Mercè Conesa; esta última fue la ideóloga del grupo y la figura central en torno a la cual se organizó la producción de dicho corpus de películas independientes, tanto económica como ideológicamente. Estas obras ofrecen una valiosa perspectiva sobre los años de represión durante la dictadura franquista.