Historias del Buen Valle
De nuevo, José Luis Guerín ofrece una lección de cine documental, como lo reconoció el jurado del Festival de Cine de San Sebastián, que le otorgó su Premio Especial. En esta ocasión, el cineasta catalán dirige su mirada hacia un sector de su propia ciudad que parece pertenecer a otra: el barrio de Vallbona, en Barcelona. Se trata de una comunidad situada en los márgenes de la metrópoli, separada natural y artificialmente por un río, vías férreas y autopistas. Este aislamiento ha dado lugar a una singular configuración entre lo rural y lo urbano, una contradicción que atraviesa la vida de sus habitantes y su particular forma de habitar el territorio.
La mirada atenta y afectuosa de Guerín se posa con calma sobre esta comunidad y construye un retrato cargado de ternura, humanidad y poesía. A través de un relato fluido y cercano, la película permite conocer la memoria del barrio, sus luchas y resistencias, así como la diversidad de una población que ha sido —y sigue siendo— profundamente migrante. También emergen sus conflictos legales y medioambientales. En esta obra, el sonido resulta tan elocuente como la imagen: la película da espacio a múltiples voces, ya sea en testimonios individuales o en el vivo bullicio colectivo de los vecinos.
Oswaldo Osorio
José Luis Guerin (Barcelona, España. 1960) debutó en 1983 con Los motivos de Berta (Panorama del cine español, 1984), presentada en la sección Forum de Berlín. Se centró después en la no ficción con Innisfree (Zabaltegi, 1990), que participó en Un Certain Regard en Cannes, Tren de sombras (1997), estrenado en la Quincena de Cineastas, y En construcción (2000) Premio Especial del Jurado y FIPRESCI en San Sebastián y Goya al mejor documental. Regresó a la ficción con En la ciudad de Sylvia (2007), a competición en Venecia, a donde volvió, en su sección Orizzonti, con la no-ficción Guest (Zabaltegi-Especiales, 2010). En 2011 codirigió Correspondencia Jonas Mekas – J.L. Guerin, al que siguió La academia de las musas (2016).