Doggerland
Ciudad.
Rutina, rutina, rutina.
Esa cosa que llaman mediana edad.
Esa cosa que insisten en que es un fracaso.
El fantasma de un proyecto económico nacional se ve desestabilizado por un hombre que, en lugar de buscar trabajo, se queda jugando en la calle y sigue viviendo con su madre. Así, la película lo sigue todo el tiempo llevando a cabo una rutina sencilla y, en su propia sencillez, se infiltra algo que el modelo capitalista nos ha arrebatado violentamente: el ocio. La imagen es tan bella como sencilla. Blanco y negro, la copia en movimiento de un medio fotosensible. Como la piel de una planta, como la epidermis de un cuerpo sudoroso. Tener 40 años, contar chistes, quedarse dormido mirando al sol. Estar tan vivo, reír mucho, reír a carcajadas, del mundo adulto, de todo lo que cabe en el informe burocrático de una institución. En Doggerland, que acaba de tener su estreno mundial en la sección Forum del Festival Internacional de Cine de Berlín, Kim Ekberg teje un laberinto que confunde a los espíritus malignos que habitan en las bolsas de valores, los innumerables rascacielos, los impuestos y las ficciones del progreso y sus expectativas.
Valentina Giraldo
Kim Ekberg es un director y crítico de cine nacido en 1989 en Krokek, Suecia, y formado en la Akademi Valand. Su película de tesis, The Wind Bloweth Where It Listeth, se estrenó internacionalmente en el Festival de Cine de São Paulo. Ha dirigido varios vídeos musicales. El cortometraje 2gether fue galardonado con el Premio Dragón en el Festival de Cine de Gotemburgo en 2022. En 2024, codirigió el largometraje XXL junto a Sawandi Groskind, que se estrenó internacionalmente en el FIDMarseille. Junto con Groskind, Saarlotta Virri y Hannah Wiker Wikström, dirige desde 2022 la productora independiente anticapitalista POST POST.