Campesinos

Retrospectiva Clásicos Ópera Prima - 65 Años FICCI
Cortometrajes
Título original
Campesinos

 

A partir de la denuncia por la brecha de posesión de tierra en el país, y con un retrato y seguimiento a los movimientos sociales anti-latifundistas, Martha Rodríguez y Jorge Silva elaboran un complejo manifiesto tejido con voces, datos, registros y formas que dolorosamente atemporal sostiene un diálogo directo con el presente nacional.

 

En 2019 Campesinos fue digitalizada en 2K por el Festival de Cine de Oberhausen, donde estrenó y ganó el primer premio en 1976. En un relato dialéctico que se hace presente tanto en la forma audiovisual de su montaje, como en la profundidad teórica de su marxismo, este cortometraje documental es un manifiesto de tremenda vigencia. La denuncia con la que arranca: el mayor porcentaje de tierra del país está en manos de una cantidad mínima de personas, hoy es incluso mayor. Mientras que las organizaciones campesinas que retrata y sigue, hoy se han transformado en movimientos fragmentados por regiones, y el conflicto colombiano, el abandono estatal y diversos agentes han llevado a una descampesinización del agro nacional que hoy teje un diálogo directo con este filme.

 

Manuel Zuluaga 

Producción
Fundacion Cine Documental
Guión
Jorge Silva
Fotografía
Jorge Silva
Diseño Sonoro | Sonido Directo
Marta Rodriguez
Montaje
Marta Rodríguez, Jorge Silva
Teatro Adolfo Mejía
Documental
Colombia
1975
50min
Español
Marta Rodríguez
Jorge Silva
Colombia

Marta Rodríguez nació el 1 de diciembre de 1933 en Bogotá. En 1951 viajó a España con la intención de estudiar filosofía; sin embargo, abandonó esos estudios al verse confrontada con la fuerte influencia de la ideología fascista del régimen de Francisco Franco en las ciencias humanas de la época.


En 1961, tras formarse en sociología y antropología en la Universidad Nacional de Colombia, se trasladó a París para estudiar cine y etnología bajo la guía de Jean Rouch. La influencia de Rouch y del movimiento del Cinéma Vérité resultó decisiva en la construcción de su mirada cinematográfica, caracterizada por una profunda sensibilidad social y un compromiso ético con las comunidades retratadas.


De regreso en Colombia en 1965, comenzó a trabajar en los barrios populares de Bogotá, donde consolidó su práctica documental. Allí realizó su primer largometraje, Chircales (1971). Entre sus películas más destacadas se encuentran Nuestra voz de tierra (1982) y Amor, mujeres y flores (1988).


A lo largo de más de seis décadas de trayectoria, Marta Rodríguez ha dedicado su obra a visibilizar las luchas populares, desarrollando un lenguaje documental propio que la ha consagrado como una de las figuras más influyentes del cine colombiano y latinoamericano. Además de ser pionera del cine documental en la región, ha sido precursora del cine indígena, promoviendo procesos de formación audiovisual y fortaleciendo la autonomía narrativa de comunidades originarias.
Su labor ha sido reconocida con numerosos premios y distinciones por el valor artístico y el rigor ético de su trabajo, así como por una vida consagrada al cine. Sus películas han sido exhibidas en festivales internacionales de gran prestigio, como el Festival Internacional de Cine de Berlín y el Festival de Cannes (sección Cannes Classics). En 2025 fue nombrada por el gobierno francés Caballera de la Orden de las Artes y las Letras, en reconocimiento a su aporte fundamental al cine documental y a la cultura.