“No concibo un trabajo que no sea de mis disfrute”: Rodrigo Sorogoyen.

Por Juan Acosta

Si algo nos hace humanos es el simple acto de contar historias ficticias y creerlas. Uno de los maestros en este arte es el guionista y director español Rodrigo Sorogoyen, autor de varias películas premiadas como El ser querido (2026) o Amores nuevos (2024), quien estuvo presente en la masterclass “El acto de narrar” en el Auditorio NIDO, en el Palacio de Proclamación.

Sorogoyen es proactivo: nunca deja de escribir. “No concibo un trabajo que no sea de mis disfrute” puntualizó. No obstante, su trabajo ha generado polémica en España: varios de sus trabajos han suscitado críticas de la sociedad. Ante ello, Sorogoyen opina que la política y el cine son campos separados, en línea con el director Win Wenders, quien la Berlinale –el festival audiovisual más importante de Alemania, pidió separar estos dos conceptos. Pero “eso no impide a nadie levantar la voz para denunciar injusticias”, puntualizó Sorogoyen. 

Para él, el cine y el acto de narrar consiste en dar una sensación de verdades “dosificando” las capas de cada uno de sus personajes para conseguir esa profundidad en cada uno de ellos. Puede ser que un personaje tenga dos naturalezas opuestas: pero ver cómo interactúan ambas, esa es la fascinación que tiene Sorogoyen. Tal es el caso de su serie Antidisturbios (2020).

Sin embargo, otra gran propuesta creativa ha sido otra serie de su autoría: Años nuevos (2024). Los 10 capítulos en total narran la vida de dos jóvenes que se enamoran: sin embargo, cada episodio tiene una elipsis de 10 años y, al final Sorogoyen decidió arriesgarse en el medio de televisión, incluyendo un plano secuencia que sostenía la mirada de dos personajes hablando. 

Para estas grandes dietas, Sorogoyen prefiere definir primero el tema. Por ejemplo, en Antidisturbios, el tema principal era una historia de amor que luego sufrió una metamorfosis hasta dar el producto final. Ese tema es una frase corta y una vez definido el tema, el siguiente reto es la dirección de actores: cada orden debe estar de acorde con la puesta en escena. 

Pero, para Sorogoyen la clave del éxito de una historia es tener al colega ideal al lado. En sus cosas, es Isabel Peña. Desde que se conocieron en la Escuela de Cine de Madrid, Sorogoyen y Peña han trabajado en varios proyectos juntos como guionistas. “Todo en el guion está pactado” declara Sorogoyen cuando describe esta relación 

Cuando Sorogoyen escribe, ya sea solo o en pareja con Peña, deja que las ideas fluyan. En sí, cada una es un ser vivo que nace de la imaginación colaborativa de ambos. Sin embargo, en cuanto le preguntaron si estaba utilizando nuevas tecnologías: “Ni de coña” respondió entre risas de la audiencia.