El cine como motor del turismo internacional en Río de Janeiro

Por Ruthneis Castaño

En el marco del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI 65), se llevó a cabo el conversatorio Río de Janeiro: Un destino de cine, un espacio en el que se analizó la relación estratégica entre la industria cinematográfica y el turismo como eje de desarrollo territorial.

El panel, integrado por Pablo Senice, Carla Esmeralda y el productor Zeca Brito, destacó cómo el cine se ha convertido en una pieza clave para posicionar a Río de Janeiro en el escenario internacional. A través de distintas producciones, la ciudad no solo proyecta su identidad cultural, sino que también atrae visitantes e inversiones, mencionando iniciativas como la implementación de beneficios para turistas, similares al sistema de tax free, que ya funciona en países como Colombia y que busca incentivar el consumo dentro del país.

Asimismo, se resaltó el proceso de internacionalización de la marca Río, incluyendo su posicionamiento en mercados europeos, donde se trabajó en demostrar que la ciudad cuenta con las condiciones necesarias para albergar grandes producciones y eventos de escala global.

Los panelistas coincidieron en que la transformación de Río en un destino turístico competitivo ha sido progresiva, apoyada por el trabajo conjunto entre el sector público y de organizaciones especializadas en la promoción de la ciudad a nivel internacional. El conversatorio puso en evidencia que el cine no solo es una expresión cultural, sino también una herramienta estratégica capaz de impulsar el turismo.

Este enfoque, centrado en la articulación entre cine y turismo, también plantea retos en su implementación. La necesidad de generar condiciones competitivas frente a otros destinos internacionales implica no solo incentivos económicos, sino también el fortalecimiento de la infraestructura, la seguridad y la capacidad logística de la ciudad. En ese sentido, los panelistas sugirieron que el posicionamiento de Río de Janeiro como destino cinematográfico depende de un trabajo continuo que trasciende la promoción y se consolida en la experiencia real que ofrece el territorio.