Cine club, barrio mulato y negro es lo que nos deja el lanzamiento de Te invito a la vespertina
Por Olga Salcedo
Hubo un tiempo en que Cartagena se enamoraba en las salas de cine. Cuando la vespertina era cita obligada y las películas se tomaban la calle, donde se discutían a la salida, con el calor pegado en la piel. Cartagena tuvo una relación intensa con el cine: no era solo entretenimiento, era ritual, punto de encuentro y una forma de soñar despierto.
Esa es la memoria que recoge Te invito a la vespertina, libro lanzado el 18 de abril de 2026 en el marco del FICCI 65. Su autor, Ricardo Chica Geliz, es comunicador social, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Educación de la Universidad de Cartagena y un gran referente de la ciudad. Junto a la editora Margarita Díaz, nos presentan este obra que narra, desde el pasado, una ciudad más apasionada por el cine.
El espacio se vivió en la Cooperación Española con la presencia de Manuel Lozano Pineda y Julián Monroy. Esta mesa puso en manifiesto una investigación profunda que parte desde la Cartagena de los años 50, entrando en otra perspectiva colectiva. Durante estos años, cuando empezaron las proyecciones, Víctor Nieto Núñez fundó el primer cine club llamado “Cine Club Cartagena”. El libro no solo nos habla de los comienzos y evolución del cine en la ciudad, sino que también tiene una mirada en archivos de cine: cómo fue, cómo se proyectó y cómo se produjo cine en un entorno más barrial.
El barrio y el cine club toman protagonismo respecto al panorama de cómo era la cartelera en la década de los 60 y 70. Julián Monroy mencionó que ver cine es un compromiso político y cultural, sobre todo en esta época.
Además, Te invito a la vespertina cuenta con un enfoque crítico cultural desde los jóvenes, el festival y el barrio. Esta mesa de diálogo se transformó en un espacio de memoria donde recordaron todos estos emblemáticos sucesos y experiencias con el séptimo arte, el cual ayudó a Cartagena a consolidarse como una sede del festival, promoviendo el turismo, pero también construyendo una sociedad con más cultura ciudadana.
De esa forma espontánea con la que habla Chica, también lo hace de la censura: “cómo ibas al cine club a reconocer, y cómo esa tensión en ir a chismosear quién salía al desnudo ayudaba al crecimiento de la tensión entre cine club y censura. Hasta hoy, ver cine es una experiencia inmersiva”.
El libro estará este 27 de abril en la Feria del Libro en Bogotá y, como lo dice su nombre, la invitación es a explorarlo, leerlo y conocer más acerca de cómo hemos evolucionado como ciudadanos cinéfilos. El libro ya está disponible a un precio accesible en las librerías del Claustro de la Merced de la Universidad de Cartagena.
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