Everything Else is Noise
En un cruce congestionado, los vehículos parecen bailar al ritmo del chelo de Teresa, componiendo una melodía incesante donde el ruido nunca se apaga. Teresa presta su casa a Rosa para la grabación de una entrevista televisiva. Aunque su pareja le aconseja no participar, Rosa lo ve como una oportunidad. Desde el inicio, la presencia de los cineastas instala una tensión incómoda: su trato revela un desdén sutil hacia las mujeres que ocupan el espacio de la conversación.
A medida que avanza la entrevista, Teresa comienza a descolocar el dispositivo. Su carisma, su forma de narrar y su relación con el sonido transforman el control que el equipo cree tener sobre la situación. La aparición de Luisa, su hija, introduce nuevas fricciones que complejizan aún más el rodaje. Entre historias inventadas, interrupciones y problemas técnicos, la entrevista se vuelve un terreno inestable donde los egos del arte y del registro documental quedan expuestos.
En una sola locación Lo demás es ruido convierte el sonido en su principal herramienta dramática. Repeticiones y superposiciones revelan con humor la fragilidad del gesto artístico y la incomodidad que emerge cuando el control de una imagen empieza a resquebrajarse.
Alfredo Marimón.
Nicolás Pereda (1982) explora lo cotidiano a través de narrativas fracturadas y elípticas utilizando herramientas de ficción y documental. Colabora a menudo con el colectivo teatral Lagartijas tiradas al sol y con la actriz Teresita Sánchez. Su obra ha sido objeto de más de 30 retrospectivas y se ha presentado en la mayoría de los principales festivales internacionales de cine, como Cannes, Berlín, Venecia, Locarno, Nueva York y Toronto, así como en galerías y museos como el Reina Sofía de Madrid, el Museo Nacional de Arte Moderno de París, el Guggenheim y el MoMA de Nueva York.