Tres secciones con más #PuroVoltajeFICCI58

Tres secciones con más #PuroVoltajeFICCI58 Dos clásicos restaurados, dos coproducciones, una de ellas estreno mundial, y una de nuestras Gemas, serán las películas que conforman las secciones Galas y Cine bajo las estrellas. Para aumentar el voltaje, el festival se complace en presentar dos exposiciones que hacen parte de El séptimo y otros tres, la sección que nos recuerda la relación del cine con otras artes y que muestra que, sin esa colaboración recíproca, sería impensable la existencia del cine mismo.
Las Galas se adornan con la presentación de la copia restaurada del clásico del cine colombiano Cóndores no entierran todos los días (1984)de Francisco Norden. En esta presentación, que es parte de los eventos conmemorativos de los veinte años de Proimágenes Colombia, tendremos la oportunidad de apreciar en todo su esplendor una producción que, por su forma y estructura, cumple con todas los valores de sobriedad y equilibrio de aquello que se ha llamado "cine clásico"; la película de Norden, que hace parte fundamental de nuestra tradición cinematográfica, narra episodios de la violencia en Colombia durante las décadas de 1940 y 1950, a partir de la historia de León María Lozano, alias "El Cóndor", magníficamente interpretado por el actor Frank Ramírez.

La segunda Gala es Nadie nos mira, una coproducción entre Argentina, Estados Unidos, España, Brasil y Colombia dirigida por la argentina Julia Solomonoff. Su protagonista, Nico, otrora actor famoso de televisión en Argentina, se encuentra en Nueva York buscando una carrera como actor de cine. Invisible hasta para sus propios amigos, Nico intenta sobrevivir en un mundo en el cual, detrás de las apariencias del éxito y la prosperidad, se esconde una realidad salvaje de competencia y depredación.

Cerrando esta sección se encuentra la coproducción colombo francesa del director británico Peter Webber, Pickpockets - Maestros del crimen, que tendrá su estreno mundial dentro del FICCI 58. La película es un thriller que penetra a través de diferentes capas de confusión y corrupción, en una versión de Bogotá llena de policías deshonestos y jóvenes perdidos y en cuyos personajes hay más de nosotros mismos de lo que nos gustaría admitir.

Pickpockets también será uno de los tres títulos que se tomarán la Explanada de Banderas del Centro de Convenciones Julio César Turbay, en Cine bajo las estrellas, un programa no competitivo en el que los espacios públicos de Cartagena se convierten en una inmensa sala de cine. Junto a ella estará El gran dictador (1940) de Charles Chaplin, una película en la que Charlot no solo habla por primera vez sino que articula un vehemente discurso en el que se burla y toma distancia de la inhumana lengua de los dictadores; y The Florida Project, película que hace parte de la Competencia Gemasy en la que aparece decantada la gran tradición de la narrativa norteamericana sobre el despertar de la infancia, un rito de paso no pocas veces doloroso, pero siempre inevitable, con un personaje infantil que trata de iluminar con su fantasía el entorno de abandono que crece alrededor de Disneylandia.

El séptimo y otros tres
El cine es un arte que nos permite visitar y crear otros mundos, y estos crecen y se nos muestran inmensos cuando participan y dialogan con otras artes. Es por esto que el festival trae en este programa dos exposiciones de fotografía:

Seguimos rodando. Cineastas colombianos y españoles

Organizada por la Acción Cultural Española (AC/E), en el marco del Foco Cultura España Colombia 2018/2019, comisariada por el propio autor de las obras, el fotógrafo Óscar Fernández Orengo. La exposición, a través de medio centenar de fotografías realizadas en los últimos diecisiete años, trae retratos de cineastas colombianos y españoles que muestran la especial vinculación de los artistas de ambos lados del Atlántico. Con un fuerte carácter documental, el trabajo de Fernández Orengo continúa a lo largo de los años, incluyendo nuevos cineastas y retratando a los ya existentes en diferentes etapas de su vida artística. Cineastas españoles y colombianos dialogan en esta exposición, en busca de una identidad propia más allá de la lengua común.

Lugar: Centro de Formación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Mujeres en la guerra

Una exposición que no ha sido montada en conjunto hasta ahora y la primera de Newsha Tavakolian en América Latina. En esta se yuxtaponen dos foto-ensayos de la fotógrafa iraní: The Women Taking the Battle to ISIS y Women Fighters of the FARC. Ambos trabajos muestran a mujeres miembros de grupos armados: el YPJ – Unidades Femeninas de Protección, en español-, un grupo kurdo en pie de lucha contra el ISIS en Siria, y las excombatientes de las FARC en campamentos en el Cauca haciendo el tránsito a la vida civil. A pesar de la distancia geográfica y las diferencias culturales, los retratos y testimonios de estas mujeres revelan, al mismo tiempo, las abismales diferencias que existen entre distintos conflictos y la dimensión universal de toda guerra y todo proceso de paz.

Lugar: Museo Histórico de Cartagena de Indias.

GALAS

Cóndores no entierran todos los días
Francisco Norden
Colombia – 1984

Cóndores no entierran todos los días es un clásico del cine colombiano en los dos sentidos de la palabra: por un lado su forma y estructura cumplen con esos valores de sobriedad y articulación narrativa de aquello que se ha llamado "cine clásico"; por el otro, es una película que hace parte fundamental de nuestra tradición cinematográfica. Gran parte de las discusiones sobre esta adaptación de la novela de Gustavo Álvarez Gardeazábal, estrenada en 1984 en el Festival de Cannes, se han centrado en su contenido histórico. No es para menos, esta película, junto con la novela, se han convertido en textos emblemáticos sobre ese periodo conocido como "La Violencia", con el cual el presente no parece haber roto su relación de continuidad. Esta versión restaurada por Proimágenes Colombia y al cuidado de Juana Suárez y Pamela Vízner, permite renovar el interés en esta obra, para poder, con cierta perspectiva histórica, centrar la atención en sus inmensos valores estéticos y entender que su estatuto de clásico se debe no solo a su interés histórico sino a su plenitud formal, su elegancia narrativa y sobre todo a la estatura mítica de su personaje principal, León María Lozano, interpretado por un soberbio Frank Ramírez.

Nadie nos mira
Julia Solomonoff
Argentina, Estados Unidos, España, Brasil, Colombia – 2017

Nico, otrora actor famoso de televisión en Argentina, se encuentra ahora en Nueva York buscando una carrera como actor de cine. En la gran manzana ya no es nadie importante, los trabajos como actor no aparecen, vive en un sofá y su único confidente pareciera ser el bebé de una amiga al que cuida de vez en cuando. Nico es, según todos los parámetros de la sociedad contemporánea, un fracasado, pero también es mucho más que eso: es un hombre sensible, orgulloso y carismático que todos los días vence y pierde un poco, y que enfrenta al mismo tiempo una relación patológica con un hombre casado. Negándose a mirarlo con lástima, este delicado drama sobre la búsqueda de integración nos muestra una experiencia de la migración latinoamericana alejada del lugar común y en la cual el protagonista es al mismo tiempo responsable y víctima de caer en la trampa de un sueño americano que nunca ha estado al alcance de todos. Invisible hasta para sus propios amigos, Nico atraviesa ante nuestros ojos un mundo en el cual detrás de las apariencias del éxito y la prosperidad se esconde una realidad salvaje de competencia y depredación.

Pickpockets - Maestros del crimen
Peter Webber
Colombia, Francia – 2018

El cine siempre ha estado fascinado con los ladrones, los forajidos y sus historias, como si tuviera el presentimiento de que detrás del odio generalizado que un delincuente despierta en la vida real se ocultara una incapacidad humana para sentir empatía por lo que no se comprende y asumiendo la tarea de mostrar la vida de esos sujetos que, como todos nosotros, tienen amigos, familias y son capaces de sentir afecto y dolor. Es así como Pickpockets se acerca a la historia de Fresh, un joven ladrón de billeteras que en medio de una ciudad violenta e inmisericorde se niega a matar o herir a sus víctimas para sobrevivir y que va encontrando en un inesperado mentor, en su mejor amigo y en una joven artista callejera algo parecido a una familia y al amor. Capaz de suspender cualquier atisbo de moralina a través de su entretenida narración y sus sólidos personajes, Pickpockets es un thriller que penetra a través de las diferentes capas sociales y criminales que se superponen en una versión de Bogotá llena de policías corruptos y jóvenes perdidos y en cuyos personajes hay más de nosotros mismos de lo que nos gustaría admitir.

CINE BAJO LAS ESTRELLAS

El Gran Dictador
Charles Chaplin
Estados Unidos - 1940

Chaplin vio en la aparición de las películas sonoras una amenaza contra lo más propio del cine. Sus apasionadas defensas del cine silente son famosas. Pero en 1940, por la urgencia del momento histórico (el ascenso del nazismo en Europa), dejó atrás la vanidad de la coherencia y realizó su primer talkie: El gran dictador. En ella no solo Chaplin habla: articula un vehemente discurso en el que se burla y toma distancia de la inhumana lengua de los dictadores. Esta película cruza las líneas de dos personajes: el desdeñable dictador de Tomania, Hynkel (parodia de Hitler) y un barbero judío con un increíble parecido. "El gran dictador, sin duda, habría resultado imposible si Hitler hubiese sido imberbe…", dijo el crítico francés Andre Bazin. Y es que Chaplin, quien sentía que le había usurpado su bigote, realiza un ajuste de cuentas con Hitler. El resultado es un sacrificio único en la historia del cine. Charlot habla por primera vez y lo hace para decir que aquel hombre que comparte su bigote nada tiene que ver con él. En ese acto desaparece. Chaplin jamás interpretará de nuevo a su entrañable personaje cuya su dignidad se elevará, sin embargo, al nivel del mito.

The Florida Project
Sean Baker
Estados Unidos – 2017

Moonee, una niña de seis años, y su pandilla de amigos, viven a la sombra de Disney World, en moteles de vistosas decoraciones y llamativos nombres, como el Magic Castle, regados por las carreteras de Orlando. Los turistas, alojadas dentro del parque temático contiguo, han dejado de ir a estos moteles, que ahora son ocupados por familias como la que forman Moonee y su madre Halley, quien se esfuerza por proveerle a la niña lo necesario para que viva una infancia normal o, al menos, sin demasiadas privaciones. La última película del director de Tangerine no es un estudio más de la pobreza y la marginación social en Estados Unidos, sino una amorosa mirada a la infancia y el poder de la fantasía para sobrellevar las situaciones más difíciles; una fábula de resistencia sobre adultos y niños que se cuidan en medio de la precariedad. Filmada en el clásico 35 mm. y con entrañables actuaciones de Brooklynn Prince como la pequeña Moonee y Willem Dafoe como el rígido y a la vez tierno gerente de uno de esos moteles, The Florida Project decanta la gran tradición de la narrativa norteamericana sobre el despertar de la infancia, un rito de paso no pocas veces doloroso, pero siempre inevitable.