John Sayles

John Sayles

Si con dos palabras quiere definirse el cine de Sayles, estas serían, sin duda, independencia y compromiso. Independencia a la hora de sacar adelante películas lejos de exorbitantes presupuestos y lejos también, de los grandes estudios de Hollywood. Compromiso por retratar el mundo que le ha tocado vivir y la condición humana, con la capacidad de poner al descubierto tanto sus grandezas, como sus miserias.

Autodenominado el abuelo del cine independiente norteamericano, John Sayles completa casi cuarenta años contando historias, sin perder vigencia. Recurre a temas que no son los que más gustan en el cine comercial norteamericano, aquellos que hablan de la otra cara de la moneda del sistema estadounidense: corrupción, inmigración, especulación, explotación, robo, abuso de poder.

Con 21 títulos en su haber como director, 35 como guionista y 29 como actor, entre otros, el 54º Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias –FICCI- presentará una retrospectiva con 10 de sus películas. Dentro de las Presentaciones Especiales del Festival tendremos la posibilidad de ver su más reciente trabajo, Go for Sisters (2013), una película sobre la amistad con el retrato de fondo de la frontera entre México y Estados Unidos. El tema de las fronteras aparece también desde otro ángulo en su película Lone Star (1996), en la que un Sheriff deberá investigar la aparición de un cadáver en el difícil ambiente de un pueblo del desierto poblado por inmigrantes mexicanos. Otros títulos en los que Sayles retrata el contacto de la cultura estadounidense con la latinoamericana son Casa de los Babies (2003) que trata el tema de las adopciones en Sudamerica o Men with Guns (Hombres armados, 1997) donde un médico acomodado se enfrenta a la realidad socio-política y los conflictos armados.

La retrospectiva se completa con otros temas muy del gusto de Sayles. La crudeza del sistema capitalista, desigual y opresor, donde no importa el precio, ni las vidas humanas aparecen en Sunshine State (La tierra prometida, 2002), City of Hope (Ciudad de Esperanza, 1991), Silver City (2004) y Matewan (1987). O la corrupción vista a través del deporte norteamericano por excelencia, el beisbol, en Eight Men Out (Ocho hombres, 1988), para finalizar con The Return of the Secaucus Seven (1980), su debut como director, que habla de viejos sueños y luchas universitarias.

En el cine de Sayles no existen miedos ni tabúes. Sus películas no hablan de un mundo de buenos y malos porque todo ser humano encierra en su interior esas dos partes. Su cine habla más bien de un mundo desigual, en el que unos tienen el poder, el dinero, las armas y las herramientas para tratar de imponerse y doblegar, mientras otros, que aparentemente no cuentan con nada, tienen en sus manos el poder de la organización, la solidaridad o la amistad y la fuerza de los sueños.

Con un conversatorio en el marco del Salon FICCI para hablar de sus experiencias (martes 18 de marzo, a las 3:30 de la tarde), el FICCI acercará al público a este hombre cuyas películas son ejemplos de independencia tan longevos y sólidos que merecen no sólo una retrospectiva o reconocimiento, sino el mayor de los aplausos.

Este programa es realizado con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos en Colombia.